jueves, 16 de agosto de 2012

Sancte Ioachim, ora pro nobis


El sueño de Joaquín, fresco pintado por Giotto en la capilla Scrovegni de Padua. Un ángel le anuncia en sueños a San Joaquín que su plegaria ha sido escuchada y Dios le concederá una hija, la Bienaventurada Virgen María.

lunes, 13 de agosto de 2012

Mormodes maculata

Mormodes maculata es una orquídea epífita mexicana endémica de los Estados de Jalisco, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz. Consta de pseudo bulbos toscos, grandes, gruesos y alargados. Estas orquídeas desarrollan raíces fuertes y carnosas que se hunden en sustratos suaves como la madera podrida. Cada pseudo bulbo nuevo desarrolla a sus pies una firme vara con más de veinte flores, que pueden ser amarillas (var. unicolor) o amarillas moteadas. Todas las flores se abren simultáneamente, desprendiendo una aroma intenso, más bien desagradable. Estas orquídeas han establecido a lo largo de su evolución una relación particular con los euglosinos, abejas machos de la tribu euglossini. Las abejas de esta tribu se caracterizan especialmente, como lo indica su nombre, por tener una lengua muy larga, a veces más larga que el cuerpo mismo de la abeja. Pero dicha lengua no tiene ninguna utilidad en su relación con las orquídeas, pues no obtienen ningún néctar de sus flores. Los euglosinos, conocidos también como abejas de las orquídeas, en realidad buscan este tipo de flores para preparar perfumes que les servirán en el cortejo nupcial. Hay que notar que sólo los machos buscan fascinados estas flores. Las hembras no pierden su tiempo en esas cosas. Ellas prefieren sólo las flores que proporcionan néctar y polen. 



Los euglosinos estimulan las flores con el cepillo que se forma con los pelos de sus patas delanteras, recogen la fragancia y la guardan en los saquitos que para ello tienen en sus patas traseras. Curiosamente, a pesar de que los euglosinos usan varios aceites aromáticos provenientes de distintas flores—según la disponibilidad temporal y espacial—, de madera en descomposición y a veces hasta de heces de otros animales, la mezcla que se forma siempre tiende a distinguirse entre las diversas especies. El macho libera esta mezcla de químicos para atraer y estimular a sus hembras antes de aparearse con ellas. 



Las abejas de la tribu euglossini son generalmente solitarias. Aun cuando llegan a formar colonias, cada hembra permanece sola, construye su nido y deposita sus huevecillos en sus propias celdas. Todas las especies de este género lucen vistosos colores metálicos.



domingo, 12 de agosto de 2012

"Bonitatem et disciplinam et scientiam doce me", 2: San David Uribe

«Dirá Usted que el padre David era muy bromista, pero nunca grosero. Eso sí, también sabía tomar las cosas muy en serio. Déjeme contarle, continúa Burguitos [el P. Benigno Burgos, compañero de seminario de David Uribe], lo siguiente: un día visitaba al Padre David en su parroquia de Buenavista de Cuéllar y me dijo: Hace unas semanas llegaron unos campesinos a pedirme una misa para el día siguiente, pero la querían a las tres de la mañana. Les dije que la celebraría pero como a las cinco porque de otro modo no habría gente. Replicaron: —Pa’ qué quiere gente, mi pagre, la misa no es pa’ la gente. Nosotros queremos llegar temprano al pueblo. Contesté: —Dios es como un papá y quiere ver a muchos hijos. —Mira, mi pagre, di la misa y te damos más centavos. —Qué dijeron, respondí, con dinero baila el perro—. Creí que no habíamos quedado en nada porque se retiraron; pero al día siguiente, antes de las tres, estaban tocando a la puerta y decían: —Mi pagre, ya van a dar las tres y todavía no repican. —Es muy temprano, les dije. —Dijites que con dinero bailaba el perro y ora lo bailas. Me levanté, hice mi aseo, alguna oración y salí preguntando: —¿Cuál es la intención? —Pos que digas la misa, mi pagre. —Sí, pero…, en acción de gracias, algún difunto, algún santo… —Mira, mi pagre, la misa es a Nuestra Señora la Preciosa Sangre de Nuestro Padre Eterno Señor San Agustín”.
David y yo reíamos de buena gana, prosiguió el P. Burgos, pero luego el Padre Uribe se puso muy serio y me dijo: “Benigno, cuánta instrucción le falta a nuestra gente". Después toda nuestra conversación giró en torno a ese tema».

Tomado del libro Beato P. David Uribe Velasco. Vida y martirio, escrito por el R.P. José Uribe Nieto.

Encyclia radiata

Orquídea epífita y litófita de muy fácil manejo. Requiere un sustrato muy bien drenado y ventilado. Los pseudo bulbos nuevos florecen en los meses de primavera o verano, formando pequeños racimos de flores carnosas y fragantes. Agradecen humedad relativa elevada y luz brillante, llegando a tolerar incluso el sol directo.



"Bonitatem et disciplinam et scientiam doce me", 1: San David Uribe

«En los archivos del Seminario Conciliar de Chilapa, Guerrero, se encuentra una lista de alumnos del Seminario que cursaban el primer año, entre los que se encuentra David Uribe. Está fechada el cinco de marzo de 1905.
Eran tiempos en que el metódico Obispo de Chilapa, el jalisciense D. José Homobono Anaya, exigía en su seminario piedad, disciplina y estudio.
El sueño, tantos meses acariciado, era por fin una dulcísima realidad. Llegaba a una meta que era el punto de partida de otras muchas metas que iría logrando trabajando con denuedo.
Él lo ignoraba, pero Dios, en sus secretos arcanos, lo llamaba al testimonio supremo del martirio. Mártir, palabra de origen griego que significa testigo. David desde el primer año de su vida seminarística dio testimonio cotidiano de una auténtica vocación al sacerdocio ministerial.
El Señor Cura D. J. Merced Corral y Mendoza, ya anciano venerable, decía: “Yo tenía dos años en el seminario cuando llegó David. No faltaron quienes, al verlo sencillo y de talante campesino, lo juzgaron tonto y hasta quisieron jugarle algunas bromas pesadas. Él salía airoso de cualquier situación y pronto tuvieron que respetarlo, pues comenzó a sobresalir por su brillante inteligencia, por su conducta intachable y por su aprovechamiento académico. Era de conversación amena; un gran humorista sin ser nunca vulgar. David fue siempre la miel en penca y un tepetate”.
Al decir esto último el buen P. Corralitos, reía y reía, al tiempo que derramaba copiosas lágrimas. ¿Qué quiso decir Corralitos con eso de “y un tepetate”? Tal vez la firmeza de carácter y la solidez de principios de David Uribe».

Tomado del libro Beato P. David Uribe Velasco. Vida y martirio, escrito por el R.P. José Uribe Nieto.

Stanhopea oculata: orquídea torito o vaquita

Stanhopea oculata es una orquídea epífita que se encuentra en toda América Latina. Se propaga fácilmente en las regiones en que la humedad relativa es elevada casi todo el año, aunque soporta bien las regiones menos húmedas con tal de que en la segunda mitad del año tenga humedad constante. El sustrato debe ser orgánico rico y bien drenado, como musgos, cortezas o raíces de helechos. Stanhopea oculata florece en los meses de julio y agosto en los lugares en que durante estos meses las lluvias son abundantes. Las flores raras, grandes y carnosas se forman en un capullo floral que se desarrolla al pie de los pseudo bulbos, por lo que conviene alojarlas en rejas con suficiente apertura en la base de modo que la flores puedan desarrollarse cómodamente.


Las mayoría de las flores de las orquídeas del género Stanhopea forman un par de cuernos, lo que les da un magnífico aspecto de rebaño surrealista de toritos o vaquitas. La especie oculata tiene además una mancha oscura que asemeja un par de ojos, de allí su nombre.





Como muchas otras Stanhopea, las flores de Stanhopea oculata difunden un muy agradable aroma que asemeja chocolate y vainilla, lo que las hace aún más atractivas.



Lamentablemente el espectáculo de estas flores sólo dura entre cinco y siete días.